Fic Ro "Haciendo mi propia leyenda" Cap: 1 al 7 XD - Ragnarok Online: Screenshots / Fandom

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Autor Tema: Fic Ro "Haciendo mi propia leyenda" Cap: 1 al 7 XD  (Leído 8085 veces)
karlita bass
Raydric
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« Respuesta #30 : 02 de Marzo de 2012, 06:53 »

Capitulo 7: la resaca de una golpiza

Me veía directamente a los ojos casi sin parpadear con esa mirada en la que podía perderme, mi respiración empezaba a agitarse, “creo que no podría encontrar un lugar mejor para esto...” rompió el silencio, pero el ambiente seguía igual y yo tampoco creía que hubiera podido encontrar un mejor lugar; bosque de Payon al atardecer, con libélulas iluminando el bosque y el crepúsculo reflejado en nuestros rostros. El tomo una cajita de la bolsa de su cadera, se puso de rodillas frente a mi y me dijo de forma decidida; “Helliezabeth, ¿quisieras casarte conmigo?”, después de eso abrió la pequeña cajita mostrándome una hermosa sortija. Me lleve las manos a la cara y me empezaron a brotar lagrimas, “Silver... Si...” lo próximo que iba a decir simplemente no salió de mi boca, estaba emocionadísima. El chico se puso de pie sacando la sortija de la caja y poniéndola en mi dedo anular, en cuanto lo hizo me dijo; “me acabas de hacer el hombre mas feliz de Midgard”, con esa sonrisa siempre  tan bella que solo él tiene, yo seguía igual, en un estado de shock que no quisiera que acabara, el Lord knight me tomo suavemente con ambas manos de la cintura a lo que yo lo tome del cuello, nos quedamos viendo un instante que parecía eterno y cuando decidí llegar lentamente a la siguiente base  algo atravesó mi garganta de lado a lado.

Sentía que el pecho estaba apunto de explotarme, empecé a toser como loca y a sentir calambres en los muslos y los brazos, eso si sin dejar de toser, y de repente mi cuerpo empezó a ponerse helado y la tos desaparecía lentamente, ¿que me pasa? Pensaba mientras gritaba de dolor, pero alguien me tomo de la cabeza y decía; “ya, ya estas bien, ya paso”. Me desperté y abrí los ojos pero todo lo que lograba ver eran pequeñas lucecitas sin forma, del miedo empecé a tirar golpes al aire, solo sentí que golpeaba algo, pero como no hiso ningún ruido supuse que golpee la pared y de un brinco salí de donde estaba cayendo sobre algo chicloso.

Seguía aterrorizada, es mas hasta temblaba, debí de haber pisado algún monstruo así que debo estar alerta ya que posiblemente me había inyectado alguna clase de veneno. Empezaba a sentir el cuerpo más pesado, ¿que hago?, pensaba.  Estaba ciega, desesperada y todavía me habían despertado del mejor sueño que había tenido,  “ya párale” grito un chico y me tomo por la espalda, en cuanto logro hacerlo escuche otra voz ahora de una mujer; “ahora si esta es la ultima” y clavo otra cosa en mi cuello.

Las pequeñas lucecitas empezaron a tomar formas, levante la cara y  vi un pizarrón grande con muchos números, voltee a ver hacia los lados y muchas personas se encontraban sentadas a mi alrededor, creo que estaba en un salón de clases. “Me da mucho gusto que la señorita Gospell  despertara, así podre continuar con la clase” decía el profesor, los muchachos de la clase empezaron a reírse de mi, estaba muy avergonzada, a mi lado se encontraba Daisy eso si traía puesto el uniforme de la escuela, pantalón de color gris con cinto negro, zapatos negros y una camiseta tipo polo con detalles en color verde, esta me decía; “debes de poner mas atención, puedes recurar esta clase si sigues así”, y yo contestaba; “pero te dije  que quiero dedicarme a la música, no se porque tengo que seguir en este lugar”, a lo que la pelirosa me dijo; “¿que te pasa?, sabes que nos pueden atacar los payasos zombis, para eso tenemos que estudiar mucho, para encontrar una forma de vencerlos”.

Ahí cuando realmente desperté, tenia una respiración agitada, y además sudaba mucho, me encontraba en una habitación algo reducida para las cosas que tenia dentro. Había una puerta a  mi derecha y otra a mi izquierda. Yo estaba  recostada en una cama matrimonial, lo raro es que había otra cama igual sobre la que yo estaba así que supuse que eran literas, y además de eso había otra litera igual  frente a la mía,  “¡Daisy!”, empecé a gritar, no escuchaba nada, ni que alguien se acercara.

¿Como diablos llegue aquí?, era mi gran duda, así que intente recordar, Marijuano nos llevaría a la guild, no, Marijuas nos llevo a comer, sip eso si, pero de ahí no recordaba otra cosa. Tome mi cabello y lo empecé a acariciar sobre mi hombro, y así recordé el cabello mas feo que había visto en mi vida, mas que el de Silke, “Maximus” me dije a mi misma, si ya todo estaba claro, después de haberme vencido en el duelo, nos tenían en la cárcel, para pagar lo que le debíamos a todos, ah, así que tendré que limpiar Prontera a diario por un sueldo mediocre hasta pagar por completo mi deuda.

Me encontraba ahí triste y pensando como salir de ese problema, “ya se, si consigo escapar y llego hasta Amatsu no irán a buscarme”, pero me llego la culpa; ¿que hago con Daisy y los demás?, recordando a mi papa y eso de dar pasos pequeños llegue a la conclusión de que  primero escapo y después hago mi propio gremio con gente fuerte y vendré a rescatarlos, así que tenia que ponerme a trabajar.

Salí de la cama, me di cuenta de que no traía puesta mi armadura, en su lugar tenia puesta una camisa con estampados de deviruchis, me encantan los deviruchis, bien cuando escape tendré que conseguir uno de mascota, tome una escoba que estaba cerca de mi, para golpear a alguien que me detectara. Me dirigí a la puerta que estaba a mi derecha, al abrirla me di cuenta que era el baño, no podía escapar por ahí así que me dirigí hacia la puerta de la izquierda, al abrirla vi un pasillo enorme y salí corriendo por ahí. Vi una puerta la abrí, había como doce camas individuales dentro de esa gran habitación, al no ver a nadie dentro cerré la puerta sin hacer ruido y seguí mi recorrido.

Llegue al final del pasillo, había dos cuartos muy grandes, el de la izquierda era el comedor, lo supe porque allí se encontraba la mesa, y se veía una puerta abierta, esa debía de ser la cocina, y cuando me asome hacia el de la derecha vi tres sillones, dos eran muy grandes y el otro era individual, había gente ahí. Pensé en esperar, cuando alguien se acercara a mi simplemente lo golpearía y aprovecharía la confusión para ir hacia la cocina, abrir la estufa y cuando olieran el gas se dirigieran a cerrarla y así poder escapar,  mi plan ya estaba hecho ahora solo  me quedaba esperar.

Uno de ellos se puso de pie y se dirigía directamente a el pasillo donde yo esperaba, una vez que lo tuve de cerca y en la obscuridad me lance a golpearlo con la escoba, lo golpee en la cabeza, el    simplemente recibió el golpe no lo pude nockear  y me dijo; “¿que estas tonta?” mientras se sobaba el cráneo, al instante identifique su voz, era Silke, a lo que yo conteste; “no, pero tu eres un idiota” arroje la escoba y me lance a golpearlo.

El chico no hiso nada solo recibir mi derechazo con la cara, después de eso le di un rodillazo en el abdomen que hiso que callera de sentón, lo tome con mi mano izquierda por el cuello y lo levante, Silke solo se retorcía y quería gritar pero no podía, yo estaba furiosa y estaba apretando mas y mas fuerte, “¡no me importa de donde vas a sacar todo lo que perdiste!”, le grite, ahí escuche que los demás que estaban sentados, se pusieron de pie y se dirijan corriendo hacia nosotros.

Como pudieron nos separaron, Silver me tenía tomada de ambos brazos y Daisy y Marijuas estaban frente a Silke, una Alchemist se encontraba en medio de la trifulca, yo seguía enojada con el Blacksmith, inclusive Silver batallaba para controlarme mientras yo gritaba; “¡Piensa! Como vamos a conseguir una nueva casa tonto”, ahí casi me le escapaba a Silver pero ahora fue Daisy la que me intercepto evitando que siguiera golpeando a Silke.

Como sea lograron controlarme, empezaba a abstenerme a no golpear a el Blacksmith eso si intentaría  aprovechar cualquier oportunidad para dejarlo sin dientes. Me sentaron junto a ellos en el sillón pequeño, “creo que tienes mucha hambre ¿o me equivoco?” pregunto la Alchemist, y la verdad es que la emoción del escapar y la ira hicieron que me olvidara por completo del hambre o de cómo me veía así que me empecé a avergonzar por como estaba vestida, “¿donde esta mi armadura?, pregunte, la Alchemist apunto hacia una esquina de la sala y vi que prácticamente estaba destruida, de vuelta a como llegue, con la diferencia de que ahora era knight.

“creo que necesito un Blacksmith, pero uno que si sirva, ¡y no imbécil, ni se te ocurra contestar!”, dije aun furiosa mientras comía mi plato de sopa instantánea, pensaba donde podría conseguir un blacksmith, y lo recordé, voltee a ver a Silke y le dije; “vamos con Bárbara”, el moreno solo trago saliva, la pelirosa solo se puse de pie y dijo; “hermanito le debes una”, Silke se llevo las manos a la cara y como que dudaba en ponerse de pie, “si Silke no me gustaría dormir en donde mismo que ella si sigue así” Dijo Marijuano que tenia una cara de desvelado, “bien, solo porque lo que dice Marijuas es cierto”, dijo el moreno, a lo que conteste; “te sigo, no quiero que hagas nada de lo que puedas arrepentirte”.

Me puse de pie para cambiarme, Silver se me acerco y me pregunto; “¿vas a ir a buscar venganza?”, claro que no me paso por la cabeza, pero ahora que el Lord knight lo decía si me parecía muy buena idea, así que le dije; “posiblemente”, este me tomo de los codos y me dijo; “ni se te ocurra, piensa en ti, ve como estas puedes acabar peor”, que lindo todavía no estábamos comprometidos y ya se interesaba por mi, le sonreí y le conteste; “claro que no, como estoy ahora hasta Silke podría vencerme”, después de eso los dos reímos un instante y sin dejar de verlo me dirigí al cuarto de mujeres.

Había ido a cambiarme, y esperaba que Silver hubiera visto que bien me veía con la camisola de la pijama del devirushi, aunque después de que nos casemos será algo de todos los días, me puse una pantalonera color negro, una camiseta de tirantes blanca y unas sandalias, Silke había dicho que Bárbara estaba cerca así que para que me cansaba alistándome. Cuando salí de la habitación de niñas, Daisy se había puesto cómoda también, con unos pantaloncillos cortos y una sudadera ligera, Silke y Marijuas seguían vestidos igual, me les acerque y les dije; “vámonos entonces”. Me dirigí hacia una puerta según yo la salida, y cuando la abrí era la lavandería; “tonta” apenas escuche eso y me le lance a golpes al Blacksmith y otra vez Daisy al rescate de su hermano.

Me dirigí a otra puerta y antes de abrirla grite; “dices algo tonto y te tiro los dientes”,  voltee a ver a la pelirosa y a Marijuas y me dijeron que si, que esa era la puerta indicada, tome la chapa de la puerta le di vuelta y cuando la abrí había una chica del otro lado, se veía indecisa como que quería llamar a la puerta pero no se atrevía, nos vio como que quiso salir chorriento, pero se detuvo, traía una carpeta en la mano derecha, como que iba a decir algo pero, no, no se atrevía, solo nos dio la carpeta, y cuando parecía que se iba la Alchemist desde la ventana le grito; “¿buscas a alguien?”, esto hiso que parara de golpe.

La Alchemist salió a la puerta y tomo la carpeta de la mano de Silke, la abrió y dijo; “Anoka Paprikum, quieres ingresar a el gremio, ¿verdad?”, la muchacha era de tez blanca, pelirroja, tenia unos ojos de color azul intenso estaba vestida con un vestido de verano de color azul pastel y sandalias  y se veía muy muy nerviosa, “¿Qué clase eres disculpa?”, pregunto la Alchemist, “a lo que la Chica contesto con un casi mudo “knight”, “valla valla, parece que la nueva moda es chicas con clases mas riesgosas, quien lo hubiera pensado?”, dijo Silke la chica solo acento con la cabeza. La alchemist cerro la carpeta y dijo; “la persona que esta a cargo de las contrataciones no se encuentra, pero no tarda en llegar, podrían esperar para que los firmen”, asease que este era el gremio al que Marijuas nos quería meter, tenia sentido por la ayuda gratis, ahí fue cuando Silke le pregunto a Anika; “¿quisieras acompañarnos o quieres esperar aquí sola?”, la chica solo acento con la cabeza y nos siguió mientras la Alchemist volvía  a entrar a la casa y así empezamos nuestro camino hacia Bárbara.

Íbamos caminando cerca del castillo del rey Tristán III, ósea  la parte superior de Prontera, porque según Marijuas nadie se paseaba por ahí y seria menos probable que nos detectaran,  por lo cual también reducía el riego de que tuviera que pelear con alguien dado a mi estado actual, Silke y Marijuas iban contándole creo yo mentiras a Anika que iba riendo con ellos Daisy venia en medio en caso de que en uno de mis ataques de locura golpeara a el Blacksmith y yo iba hasta atrás. Cuando de repente  pregunte; “bien Silke ¿Donde dices que esta el amor de tu vida?”, Silke rio de forma sarcástica y dijo; “cerca de la iglesia” así que pasaría por la iglesia donde algún día me casaría con Silver, casi no conocía Prontera, pero para ser el templo de la capital debería ser muy hermoso lastima que no podría parar a echarle un vistazo ya que llevábamos prisa.

Ya faltaba poco para llegar seguíamos caminando en la misma formación, pero ahora Daisy se puso a mi lado y me dijo; “hace mucho que no veía a Bárbara, ¿como crees que se ponga al vernos?”, me frote la mano vendada y conteste; “espero que no de malas”, voltee a ver al moreno de reojo, intentaba verse despreocupado, pero la verdad se estaba muriendo por dentro, Barbi como le decían a su “amiguita” desde que eran novice, esta muchacha era por así decirlo es la fanática numero uno de Silke, así que siempre que veían a Silke estaba a un lado su amiguita,  hasta pienso que el ultimo día que vio a Silke fue cuando este se fue en ayuda de Daisy con sus búsquedas para hacerse Assasin, lo que mas me divertía de este asunto era pensar en lo que aria Barbi al ver a Silke después de dejarla sola tanto tiempo.

Parecía que ya habíamos llegado ya que el moreno se había puesto frente a una puerta era una casa de color gris, era pequeña pero el patio estaba techado con laminas de aluminio y a la distancia se sentía un ligero calor, que de por si ya aumentaba el clima. Anika se quedo callada, solo nos observaba, Marijuas tomo su bastón pero lo escondió entre su capa creo que  pensando en una posible reacción violenta de Barbi, Daisy se puso atrás de mi, yo me puse a un lado de Silke y le dije; “toca la puerta galán”, el blacksmith solamente tomo algo de tiempo, respiro profundo y toco la puerta. “muy bajito, golpea bien” le dije, así que volvió a golpearla pero más fuerte, pobrecillo estaba entre la espada y la pared.
 
No esperamos ni cinco minutos cuando se escucho que se abría la puerta, parecía que Silke quería salir corriendo, pero lo tome de la camisa, sin movernos de nuestras posiciones, hasta parecía que intentábamos detener a un demonio encerrado por millones de años. Después de que la puerta se abrió totalmente salió Barbi, delgada de cabello castaño y piel morena clara, ojos de color café un poco mas alta que Daisy, traía puesto un short color café, una camisa remangada de color blanco, unas botas cafés con calceta larga hasta debajo de la rodillas y unos googles de soldador. Silke al verla intento derribarme, pero fue inútil, soy mas fuerte que el aun lastimada y rápidamente le doble el brazo derecho y lo puse frente a mi, así el quedo de frente a la blacksmith esperando por que alguien contestara.
« Última modificación: 02 de Marzo de 2012, 06:57 por karlita bass » En línea

Fenryr
Ifrit
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You gotta spend some time with me.

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« Respuesta #31 : 11 de Mayo de 2012, 04:13 »

Me atrasé un poco pero va bien. Espero el resto.
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